El acné en el adulto

¿Un destello de Juventud o factores personales que generan su aparición?

El acné en los adultos es una condición cutánea en su mayoría causada por desequilibrios hormonales que se incrementa mediante otros factores como son las enfermedades físicas, estrés, mala alimentación pero también puede ser  hereditaria. El acné en la madurez afecta aproximadamente de un 25% a un 40% de los hombres y por lo menos a la mitad de las mujeres adultas desarrollando depresión, fobia social, ansiedad y baja autoestima a partir de los 25 años de edad según el país o etnia.

Es un trastorno inflamatorio que afecta sobre todo la zona U del rostro que incluye las mejillas, cuello y alrededor de la boca, en algunos casos puede afectar el pecho y la espalda haciéndolo un acné más resistente por lo cual requiere de un tratamiento más intenso debido a los factores o hábitos de vida de las personas. En personas mayores de 60 años suele verse afectado más en el tronco que la cara. Aun cuando el acné generalmente es asociado con la piel grasosa, para muchos su piel puede ser seca o sensible y se han descrito casos de acné grave en pacientes adultos con insuficiencia renal crónica.

Una de las principales causas del acné en la edad adulta en el caso de las mujeres es probablemente por un desorden hormonal ya sea en las glándulas suprarrenales o en los ovarios que producen una señal exagerada de las glándulas sebáceas a las hormonas, pero la patología más frecuente es el síndrome de ovario poliquistico y la obstrucción del poro, sin embargo, el tabaco se comporta como un factor promotor del mantenimiento de la enfermedad.

La limpieza inadecuada del cutis desempeña un papel importante, principalmente cuando las pieles adultas son muy sensibles o se encuentran deshidratadas y resulta difícil tratarlas correctamente iniciando con la acumulación en exceso de células muertas en la piel en conjunto con la producción de la grasa protectora llamada sebo creando un ambiente el cual la bacteria crece sin control aumentando el tamaño del poro y generando la inflamación  por eso es importante evitar los tratamientos irritantes que eviten que la piel se desinflame. El acné en el adulto suele más resistente  y requiere de un tratamiento intenso descartando cualquier tipo de alteración hormonal.

Los dermatólogos indica que el acné no es una enfermedad infecciosa sino inflamatoria y que no se deben emplear antibióticos tópicos para su tratamiento dado que aumentan las resistencias bacterianas generando otras patologías, recomendando que al momento de adquirir  productos antiacné contengan algunos de los siguientes ingredientes: ácido salicílico, peróxido de benzoilo o niacinamida. Tratamientos que se enfocan en eliminar la bacteria P. acnés, remover los residuos de las células muertas de la piel y la excesiva producción de sebo que tardan entre 3 y 6 semanas en reducir las lesiones inflamatorias en un 50%.

El tratamiento que se utilice dependerá al determinar la severidad de la enfermedad, tipo de lesión y el tipo de piel del paciente teniendo un acné leve o severo mediante terapias tópicas aplicadas en toda la piel que pueda ser afectada, con la finalidad de prevenir las lesiones nuevas. También sugieren que los productos no contengan grasa ni alcohol para evitar la resequedad, irritación, enrojecimiento y descamación de la piel. “Escoja un limpiador suave para lavar la cara y las zonas afectadas dos veces al día”. “No frotes la piel ya que esto puede irritarla e inflamarla así como el uso de crema hidratante” es alguna de las recomendaciones de doctores especializados.

Aunque no existe una conexión probada entre la nutrición y los brotes, un tratamiento eficaz es la combinación de sistemas anti acné y un cambio en el estilo de vida para inhibir los factores que los activan evitando las comidas procesadas de alto contenido graso, los refrescos, el café así como los jugos azucarados y el fumar, sustituyéndolos por agua, frutas o vegetales ricos en antioxidantes anexando una rutina de ejercicio sin olvidar el uso de protector solar y sombreros de ala ancha, debido a que el control del acné en adultos es un proceso continuo recomiendan no suspender el tratamiento, no auto medicarse y principalmente acudir con un especialista para su prevención o tratamiento.

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